viernes, 17 de abril de 2009

LA MUSICA

A propósito de música, ella siempre está conmigo.Conecto mi música como fondo durante el trabajo del día. Puedo escucharla mientras leo, escribo, pienso, medito, casi a todas horas, en ocasiones la suspendo, no digo que no, también me gusta el silencio.
La música para mi, es la interpretación de notas musicales a base de los instrumentos adecuados, porque para algunas personas, "música" son las letras de las canciones, que llevan cualquier calidad de sonido de fondo. Es muy común y recurrente el decir " yo no entiendo esa música", sobre todo tratándose de la llamada clásica. Pero la música, me permito decirlo, no se entiende, se siente.Recientemente escribí sobre Chopin, musica interpretada en piano;la música de Mozart o Vivaldi, e infinidad de otras que ustedes conocerán, y que entran por el oído y llenan el corazón, y mueven tus manos con una maestría imaginada que no tenemos y los pies para bailar en ocasiones... esos valses, esos giros, transportarse al cielo bailando... Cerrar los ojos y desaparecerse del mapa, irse no se adonde, quiza convertirse en una mota de luz, de polvo que danza llevada y traida por la música, que sube, baja, gira y gira, explota en mil partículas dichosas; llorar y sonreír con la música, y dar gracias a Dios por su compositor y su intérprete.
Es gracioso, como algunas personas, disfrutamos de música interpretada por personas que lo hacen en un idioma que no conocemos, e igual nos encanta, y al decir de otros, no entienden esa tontería; es porque se escucha la música,también la calidez de la voz. Hay voces que rechazo desde la primera sílaba que les escucho entonar, y vaya que son populares, como Laura Paussini, o "el Buky", que tienen muchos admiradores, pero yo no los aguanto, como a Luis Miguel, que me aburre, aunque le reconozco como perfecta voz educada para cantar,pero para mi está vacía de emoción. Pero si, también me gusta la musica cantada, las frases de protesta, de amor; letras que te invitan a reflexionar, a ver la vida con ojos más limpios y nuevos... tanta canción hermosa, como los versos que canta Serrat, por ejemplo.
Lástima por aquellos que llaman música a un conjunto de disonancias, monotonías y obscenidades gritadas, y que no tienen oportunidad de escuchar un conjunto de maestros entregados a la interpretación musical, cada uno en su instrumento, armoniosamente juntos, cromáticamente conjuntados, ma-jes-tuo-sa-men-te- interpretando algo así como la Obertura 1812. ¡WAW! Y perdona, no es presumir, escúchala. Tararí tarara...adios...

2 comentarios:

Rufo J. Lennon dijo...

Wow! Grandiosa, apasionante! Una entrada impresionante... La música no se entiende, se siente.... Me encanta tu entradaaa!!!!
Algo mejor que una buena canción/composición musical, no existe... Para los buenos momentos y para los malos, para la luz y la obscuridad, para la alegría y la desesperación. La música es lo mejor que hay en este mundo, taal vez, una de las pocas cosas que nos motivan a seguir aqui, a continuar, a querer vivir...
¡¡¡Que bonita entrada!!!

Blanca dijo...

Gracias, querida Rufo, te parece porque coincidimos en el sentimiento que genera la música cuando se lleva desde el fondo del alma. ;) Disfrutémosla, sencillamente.