sábado, 24 de julio de 2010

LA MERIENDA EN DIAS DE LLUVIA.

Día de lluvia en casa, aquel enorme caserón que paralelo a una calle tenía....siete habitaciones, por la calle en esquina otras cuatro, mas un espacio de 30 metros mas, sin construir, el patio, que cerraba todo el rectángulo. A lo largo de las habitaciones, un espacioso corredor, en ella se ubicaban mecedoras en áreas de reposo, espacios dedicados a comedor,otras a almacén de mil y un cacharro y producto que se vendía en el abarrote de la familia.Al terminar ese gran corredor, estaban unas cocinas, piletas y lavaderos, cuartitos de almacén también.
Allá al final del corredor, caía el agua de lluvia por las canalejas; en realidad, a lo largo de la misma, había varios chorros de agua, donde nos bañabamos mis hermanos y yo con esa siempre helada agua de lluvia.
Llovía por las tardes, y entonces le llamábamos simplemente LLUVIA, no andabamos diferenciando entre tormenta o depresión tropical; huracán,ciclón, no, nadie le ponía nombre, solo era la bendita lluvia que le hacía falta al campo, al río y a los pozos de agua, igual que ahora, pero antes todos lo sabíamos y agradecíamos que llegara el tiempo de lluvia.
Llovia por la tarde, y cuando había valor o pocos rayos, nos bañabamos allá en el corredor, persiguiendonos de chorro a chorro todo el tiempo que duraba el aguacero.
Nos resbalábamos de panza por el piso inclinado de cemento que allá al extremo se mojaba, aprovechábamos para bañar las muñecas, jugar y jugar. Hasta que nos daba frío y mamá nos llamaba a merendar. Crepas, esa era la especialidad de las tardes de lluvia. Crepas dulces, untadas de mermelada, o crepas saladas, para acompañar un plato de frijoles caldudos.Fué entonces, claro, que me enseñé a hacer ese platillo que prefiero desde entonces,las crepas, cual debe, delgaditas y comerlas calientes, en las variedades que hacía mamá.
Hermosos días de niñéz, de familia, de convivencia. ¿ Te acuerdas? Momentos de libertad y gozo.

2 comentarios:

Aquí me quedaré... dijo...

¿Cómo olvidar las tardes de la niñez y de vacaciones?
Andan por nuestra memoria y salen cuando menos se les espera...

Es bueno que quede la memoria de lo bueno.

Las malas tardes de la niñez, mejor olvidarlas.

Besos

Blanca dijo...

Estoy aprendiendo apenas amiga Aqui, estoy aprendiendo, gusto en verte.