jueves, 10 de junio de 2010

El MIEDO.

No sabe por donde empezar, le tiene miedo al dolor, es que cada vez que revisa la herida, descubre que no ha sanado. Lleva tantas cicatrices en si, que, en sus múltiples momentos de hocio y soledad, de pronto decide escoger una y ver si de verdad está seca, muerta esa herida..........
Recuerda el viaje de vuelta a la casa donde nació, un viaje envuelto en miedo,siempre el miedo, lo leerás aqui muchas veces. Miedo al miedo de la madre, miedo al miedo y la verguenza del padre, miedo a la gente que también viajaba, a la que estaba en las terminales, a la que subía a vender; ese era el miedo que le transmitía la madre en sus historias de fantasía , pero no una fantasía hermosa, no, era una de horror, siempre de horror, de mas temor, temor al demonio que Ella veía en los demás, en sus caras, en sus gestos, en sus palabras. Y ella, tan pequeña, viendo el mundo solo a través de sus ojos, ¿ como no iba a temer también? Aún así,tenía comprensión de que ella no veía las cosas que la otra contaba, ella no veía esas amenazas,no oía esas voces demoníacas que le decía la otra: " ahí están, mira, escucha", no, no podía verlas, oírlas, y mas miedo sentía.
¿ Por que la otra percibía eso y ella no? ¿ que estaba mal? Siempre protegida de demonios y peligros que nunca alcanzaba a ver. Cargando a un bebito porque en esas casas, los hermanos mayores cuidaban a los menores como propios. Si ahora la juventud tiene hijos siendo casi unos niños, antes, la gran fecundidad de las madres hacía madres a sus hijos siendo niños. Tendría ¿ cuántos años? Ocho, y ya había que cuidar los bebés de tres, dos y un año. Ya tenía que cargar un bebé, en lugar de una muñeca.
Y el viaje seguía, pero hubo que truncarlo, a dos días de camino que faltaba por recorrer, el padre no aguantó la presión y descendieron en un pueblo, donde podían refugiarse con alguien, que los apoyaría.......

Se revisó la herida, si, no sangraba, ese líquido salado no era sangre, no, ya nada mas, eran lágrimas.

6 comentarios:

Aquí me quedaré... dijo...

Se revisó la herida, si, no sangraba, ese líquido salado no era sangre, no, ya nada mas, eran lágrimas.

Mientras una herida sangre, no se debe escribir.

lee, por favor, mi último comentario donde saiz.

Besos

Ahora Que Hice dijo...

debe ser un rato breve, mucho muy breve, en que cada quien no está cuidando a alguien más. siempre estamos cuidando a alguien.

Blanca dijo...

Aquí, me dejaste en el misterio, no encontré la liga con los comentarios de SAiz, aunque ya sabes, voy con Saiz, y ha nuevo, y releo sus relatos y nuestros comentarios.
Tu sabrás lo de los apegos,pero ni modo, la amistad surge. Los quiero. Nos seguimos viendo.

saiz dijo...

Hola, Blanca, me gustó mucho tu relato. Lo que cuentas y cómo lo cuentas. Yo me pregunto si los viejos dolores dejan de doler alguna vez. Hablamos del "pasado" como algó que pasó, pero ¿realmente acabó de pasar?, ¿acaso no está pasando -transitando, atravesando- todavía? En cierto modo las vivencias dolorosas no pasan -no terminan de pasar-, mientras duelen. Y es tan difícil que dejen de doler...

Aquí me quedaré... dijo...

Recuerdos que volaron lejos
O que los armarios encierran,
Cuando está por cambiar el tiempo,
como las heridas de guerra,
Vuelven a dolernos de nuevo.
*

Son el esqueleto
Sobre el que construimos,
Todo lo que somos,
Aquello que fuimos
Y lo que quisimos
Y no pudo ser.

http://www.youtube.com/watch?v=zFLcUAUWCqk

Besos a los dos

Blanca dijo...

Tienes tanta razón Saiz, pero hasta los cadáveres enterramos, y al paso del tiempo se vacía ese espacio hasta el punto de polvo, y si el dueño de la memoria sigue vivo,recuerda a aquel (aquello) que enterró, son los eternos fantasmas.


"Son el esqueleto
Sobre el que construimos,
Todo lo que somos,
Aquello que fuimos"

Gracias Aquí, Saiz. a través de la distancia.