lunes, 26 de octubre de 2009

UNA MUJER,UN TIEMPO, UN PENSAMIENTO.

Así viví, siempre rectamente, mamá. Hoy que ya no estás y que pienso que tal vez pronto te alcance allá donde estés, quiero dejar constancia de que he cumplido
Empezaré recordando mi niñez. Siempre dije gracias y pedí por favor, pero nuca pedí nada a un desconocido, nunca, ni recibí nada de un extraño... siempre le presté mis juguetes a mis amiguitas, aunque no me los devolvieran y tú te enojaras conmigo.
Nunca me porte como un niño, así que me sentaba derechita y con las piernas muy juntas y no correteaba como las locas de las vecinas, tampoco me subí nunca a un árbol ni me brinqué un cerco o una barda; jamás me fui al río sin tu permiso, tu lo sabes.
De señorita, formé y afiancé fama de seria y formalita,recatada; me concentré en el estudio que me iba a ser útil en el futuro: economía doméstica, tejidos, bordados, cocina, repostería y corte. Me enseñé a espantar a los jovencillos que pretendían abordarme, me enseñé bien, si no recuerda la fama de antipática que tenía entre ellos.
Cuando por fin tu y tu amiga de la infancia decidieron casarme con su hermano, acepté porque tu dijiste que un hombre maduro era lo que mas me convenía, pero quedé sola después de tres años de matrimonio y bastante sola, porque al faltarme tu y mi esposo, solo dios sabe el miedo que pasé, sola frente al mundo, sin saber que iba a hacer para sobrevivir, a quien debía tratar ahora.
Te juro madre, que mantuve mi dignidad de viuda contra viento y marea, a pesar de un acoso constante que me asustaba, trabajé entonces vendiendo pasteles, tejiendo primores. Solo quisiera que pudieras decirme, madre, por que me ha entrado dudas ahora en mi cabeza, el mundo está extraño.
Las mujeres están tan desvergonzadas, los hombres tan libertinos, ahora hay amistades que me dicen que hice mal, que no viví, veo a la gente vivir de una manera tan diferente a la mía que me asusta.
¿Qué necesidad tenían las mujeres de trabajar fuera de casa? Y ésas otras que se divorcian, ¿como se atreven a destruir un hogar y dejar sus hijos sin padre? Un matrimonio se sobrelleva con toda la carga de sufrimiento que Dios nos manda, porque la mujer nació para obedecer, como tu a mi padre, como yo a ti y después a mi marido.
Ahora solo tu recuerdo me orienta. Siempre orgullosa y digna, como reina, como tu me decías: “no demuestres ni miedos ni deseos”, y me hago fuerte y aquí estoy, esperando la muerte, que es el único que me queda, nunca tuve un hijo, tu lo sabes, así que nada me ata aquí.
No tengo quien me ame ni a quien amar. Te he cumplido madre, así que por favor, dame por muerta y ahora, a mis muchos años, DEJAME VIVIR.
SAGA.

11 comentarios:

Ideas Recicladas dijo...

La forma de escribir me recordo a imaginantes, esos videos que salen describiendo a parte de libros.

Solo puedo atinar a decir...

Que fascinante manera de transportarnos al mundo de esa historia.

Mas de estas Blanca.

Susy dijo...

Te mereces un aplauso porque ¡¡por fin!! te vas a atrever a vivir.
¿Real o ficticio? Hay tantas personas viviendo aún bajo un yugo...
Muchos besos

Blanca dijo...

Gracias Ideas, a ver cual otra te da en el clavo, o sea ,que te guste-

Blanca dijo...

Susy, la verdad que cuando lo escribí, hace como quince años, algo tenía de biográfico y doloroso. Pero la vida cambia, y ya no es válido para mi, no se para otros. Les digo, las desigualdades existen en este mundo, y nada que creamos que "ya no es, ya no se usa" garantiza que pueda ser efectivo en otros lugares y personas.
VIVA LA VIDA Y LA LIBERTAD. CONSERVEMOSLAS. JAJAJAJA.

Rufo J. Lennon dijo...

Hola Blanca!!
Con tarea y todo, me doy unos minutos para pasar por aquí.
Me encantó la última frase "dame por muerta y dejame vivir" morir para ser libre, me recuerda un poco a Platón jeje
No puedo decir más que Excelente entrada

saiz dijo...

Sobrellevar "toda la carga de sufrimiento que Dios nos manda"... Pero el sufrimiento no hace bien a quien lo padece ni tampoco a quienes le rodean, porque ese sufrimiento se irradia, se proyecta.

Si la mujer que describes no fue feliz (y está claro que no), entonces difícilmente podría hacer feliz a quienes tuviera a su alrededor. Tal vez lo sabía y por eso no tuvo hijos (según el relato).

No, decididamente el sacrificio y la mortificación no admiten defensa posible. El sufrimiento en sí (el sufrimiento por el sufrimiento) no vale la pena. El único sufrimiento que tiene sentido es aquel que sirve para evitar otro sufrimiento mayor.

Blanca dijo...

Saiz, bienvenido.
Tu primera frase, ¡FUERA¡
Magnífica reflexión, diferente a otras que este escrito ha provocado.
Tu última frase, ¡completamente aceptada!.

Te aprecio más...

Porthos Baron Du-Vallon de Bracieux de Pierrefonds dijo...

Hola Blanca!.. tiempo sin pasar por aqui.... supongo que la vida la vive cada quien a su manera, son puntos de vista que cada quien tiene respecto a la forma que vive, morir y vivir puede ser tan parecido y tan distinto al mismo tiempo.

Blanca dijo...

jajaja, quizá si Phortos. Ojalá aprendieramos bien chiquillos, que la vida es la misma, lo que le da el sabor, es la postura que tomamos acerca de esa vida, esos hechos; tomados con optimismo, pesimismo, ira, ojaló lo aprendieramos temprano.
Gracias Phortos.

Aquí me quedaré... dijo...

Blanca, me tienes asombrada.
Le llamaría, vivir la vida de los otros. En algún momento deberás crear la tuya propia, con los éxitos y fracasos que conlleve..

Besos

Blanca dijo...

Asi es Aqui, cuantas mujeres no vivieron la vida de otros y nunca les dieron permiso de vivir la propia, porque "tenían que pedir permiso", en su mente nunca hubo libertad,ni para pensar, mucho menos para decidir. Gracias a tantas cosas, los tiempos han cambiado, pero espero que en todos los lugares del planeta, que luego sabemos que no es así, por desgracia.